En cinco etapas hemos cubierto los aproximadamente 72 km que separan San Vicente de la Barquera del monasterio, recorriendo unos paisajes admirables, rodeados de escarpadas montañas y acompañados por el rumor de los infinitos ríos y arroyos que recorren sus angostos valles.
Y además (seguro que gracias a la intervención de Santo Toribio), disfrutamos de un clima magnífico, con un sol espléndido que hizo inútiles los chubasqueros e impermeables con los que íbamos pertrechados.
El sábado 21 de abril alcanzamos nuestra meta y tuvimos la gran oportunidad de participar en la "Misa del Peregrino", concelebrada por nuestro Páter Paco Nistal. Una ceremonia especialmente emocionante por su significado y porque supuso la culminación de nuestros deseos de acercarnos más a Nuestro Señor tras las jornadas de duro ascenso.
Pero si emocionante fue la Eucaristía, aún más lo fue el estar en contacto, durante los instantes que dura un beso, con el fragmento del madero donde murió crucificado Nuestro Señor. Algo que no se puede describir, sólo sentir.
Esta experiencia será, para todos nosotros, inolvidable y permanecerá en nuestro corazón por siempre.
El monasterio de Santo Toribio de Liébana volverá a abrir la Puerta del Perdón en 2023, en que volverá a ser Año Jubilar Lebaniego, así que desde aquí os animamos a todos a realizar esta hermosa peregrinación.