El presidente de Cáritas Castrense, el Teniente General Rafael Barbudo Gironza, agradeció el trabajo realizado por la dirección y voluntarios de Cáritas Castrense Barcelona que, según sus palabras, en el poco tiempo que lleva a cabo sus actividades ya ha realizado destacadas acciones de caridad y solidaridad en la capital catalana. También hizo llegar su “apoyo incondicional” al equipo de Cáritas Castrense Barcelona, al que le hizo llegar un consejo para su futuro desarrollo en el que aseguraba que “la clave del éxito se encuentra en tener grandes dosis de perseverancia y en mucha confianza”, defendiendo que el trabajo de Cáritas Castrense “es una obra de Dios”.
Por su parte, el presidente de Cáritas Castrense Barcelona, Pater Javier Orpienall Marco, destacó que el trabajo de Cáritas Castrense tiene dos destinatarios, por una parte “el que sufre y pasa necesidad, y por tanto es beneficiario de nuestra acción caritativa”, pero también “el que da un paso al frente y comparte con el que sufre”. En este sentido, el Don Javier destacó que “el motivo de Cáritas Castrense es ayudar a nuestra gente, la llamada familia castrense, miembros de las Fuerzas Armadas, de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía”.
Todas las alocuciones de las autoridades participantes en el acto tuvieron unas palabras de recuerdo emocionado para el Arzobispo Castrense de España, Mons. Juan del Río Martín, fallecido al pasado 2 de diciembre a causa de la pandemia. El acto fue clausurado por el Inspector General del Ejército, Teniente General Fernando Aznar Ladrón de Guevara, el cual agradeció el trabajo realizado por Cáritas en general y el de Cáritas Castrense en particular. A la celebración de la bendición de la sede local de Cáritas Castrense Barcelona acudieron autoridades militares, religiosas y de diferentes entidades sociales de Barcelona.