Durante la mañana, inspeccionó el estado actual de las obras de nuestro templo que avanzan con el fin de alcanzar su apertura a lo largo del año. Acompañado de nuestro párroco, se le explicó el curso que ha seguido la obra y los elementos arquitectónicos que posee el templo y que han retomado su esplendor tras la rehabilitación.
Por la tarde, presidió la celebración del primer día del Triduo a Nuestra Señora de los Desamparados que celebramos en nuestra actual sede, la iglesia de Santa Catalina. A su término, tuvo unas palabras de agradecimiento y de aliento tanto a nuestro párroco como a la comunidad parroquial allí reunida. Igualmente, toda la comunidad presente agradeció su presencia y su interés por visitar nuestra parroquia y pudo saludar más detenidamente a cada grupo presente: la Hermandad de Nuestra Señora de los Desamparados, la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de la Victoria, la Asociación de Damas de la Inmaculada, los catequistas, el equipo de Cáritas parroquial castrense y demás fieles que se congregaron para acogerlo en su visita.
Elisa Montero Ruso