
Un pequeño gesto es más valioso que los grandes discursos que no cambian nada.
Prueba a comenzar haciendo el bien con quienes sufren cerca de ti.
Ellos son el verdadero rostro de Jesús
Un pequeño gesto es más valioso que los grandes discursos que no cambian nada. Prueba a comenzar haciendo el bien con quienes sufren cerca de ti. Ellos son el verdadero rostro de Jesús

Un pequeño gesto es más valioso que los grandes discursos que no cambian nada.
Prueba a comenzar haciendo el bien con quienes sufren cerca de ti.
Ellos son el verdadero rostro de Jesús