La conmemoración comenzó con una Eucaristía, dada por nuestro capellán castrense D. Marcos J. Albertos que en la homilía explicó como los cristianos tenemos que ser sal y luz del mundo, y como tal, no podemos guardar nuestra Fe solo para la intimidad. Tenemos que ser testigos de ella en nuestro ambiente. También nos contó un poco sobre los comienzos de la unidad y anécdotas suyas relacionada con esta. A la misa asistieron el segundo jefe de las FAMET (Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra), el coronel Santiago Juan Fernández Ortiz-Repiso y por el teniente coronel jefe de la unidad, Pedro Augusto Cánovas Zabala, acompañados de autoridades miliares de las unidades de la isla de Tenerife, así como del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y a la Comandancia Naval.
Tras el término de la Eucaristía, todos los asistentes se trasladaron a la pista de aterrizaje para dar comienzo al acto militar que consistió en la entrada en formación y revista a las fuerzas por parte del teniente general Alejandro Escámez, jefe del Mando de Canarias, quien presidió el acto, la entrega de condecoraciones al personal de la unidad, una locución por parte del teniente coronel jefe del BHELMA VI, un acto a los caídos, en el cual nuestro capellán castrense rezó un responso, la interpretación del himno las unidades de helicópteros, interpretado por la Banda de Guerra Nº 2 de la Brigada “Canarias XVI” y por la Banda de Música del Mando de Canarias, y el desfile de las fuerzas.