Otra entidad a la que se le hizo una donación fue el Hogar del Santísimo Cristo, que desde hace 127 años, la Congregación de Hermanitas de los Ancianos Desamparados viene desarrollando en San Cristóbal de La Laguna una meritoria labor de servicio social y de cuidados a las personas de edad avanzada en su residencia de la calle Viana, en el centro mismo de la ciudad.
También colaboraron con las religiosas de La Asunción, en el barrio de La Alegría de Santa Cruz de Tenerife. Este centro lleva desde 1969 prestando ayuda económica e intelectual, a los vecinos de dicho barrio. En la actualidad disponen de más de 10 talleres destinados a la formación integral de la persona, actuando siempre desde las diferentes pobrezas que han surgido en los últimos años. Buscan formar a las personas en todos los aspectos de la vida, fomentando siempre una educación en valores que les hagan capaces de marcar nuevos y esperanzadores horizontes.
Otra de las donaciones se destinó al comedor social de La Milagrosa de la calle de La Noria, situado en el centro de la capital tinerfeña, que durante 37 años ha permitido a sus usuarios disminuir los procesos de exclusión y marginación social a los que se ven expuestos, ofreciendo comida caliente, duchas y ropa, pero también servicios de trabajo y atención social. Y el ultimo donativo fué para pater del RACA93, para poder cubrir así las necesidades que surgen a las unidades de la isla.