En Roma, acompañó al grupo de peregrinos la Agregada de Interior de la Embajada de España en Italia, la Comisaria Principal Doña Pilar Allué Blasco; y el asesor para asuntos religiosos de la Embajada de España ante la Santa Sede el Rvdo. Sr. Don Antonio Pelayo Bombín.
El martes 30 de abril, a primera hora de la mañana y después de visitar la Basílica de San Pedro, se celebró la Eucaristía en la gruta vaticana, presidida por su capellán, el páter Carlos Manjón Requena. En su homilía, destacaba la importancia y el sentido que tiene peregrinar: “En un mundo, y una sociedad vagabunda, el ser peregrinos, nos ayuda a vivir con más intensidad la esperanza cristiana, para no caer en el peso de la rutina que nos bloquea en lo personal y también en los institucional”. Al finalizar la Eucaristía, oraron ante el sepulcro del Apóstol Pedro, en la misma gruta vaticana.
La mañana continuó con las visitas institucionales. En primer lugar a la Embajada de España ante la Santa Sede, en la que los recibió el Ministro Consejero; y posteriormente a la Embajada de España en Italia, donde los acogió el Embajador Don Miguel Ángel Fernández-Palacios Martínez.
El miércoles 1 de mayo, a causa de la lluvia, la Audiencia General se celebró en el Aula Pablo VI. En su catequesis, el Papa Francisco profundizó en la virtud teologal de la Fe: “Ser cristiano, no es ante todo aceptar una cultura, con los valores que la acompañan, sino acoger y custodiar un vínculo: Dios y yo, mi persona y el rostro amable de Jesús”. Antes de finalizar la Audiencia, el Papa Francisco, pidió a los presentes orar por la Paz, por los pueblos que están en guerra. Precisamente, en el saludo del Santo Padre al grupo de peregrinos de la Policía Nacional, el Comisario Provincial Antonio Bueno, le hizo entrega de una cruz pectoral, que en el reverso llevaba grabada la frase: “Custodios de la Paz”.
El Papa Francisco se mostró cercano, y bendijo la bandera del Bicentenario, además de las placas de policía y rosarios que algunos agentes le acercaron. También, el Santo Padre firmó la autorización de acceso a la Audiencia General, que estará visible en la Comisaría junto con una fotografía de los agentes con el Papa.
El jueves 2 de mayo, antes de volar a España y así finalizar la Peregrinación, visitaron la Basílica de San Pablo Extramuros.
Para este grupo de 42 agentes y familiares, que se costearon los gastos de la peregrinación, estos días en Roma serán un recuerdo inolvidable. La sonrisa del Papa Francisco, su cercanía y amabilidad han reforzado la Fe de todos nosotros, servidores públicos y custodios de la paz.