¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!
Hoy el Evangelio nos habla de perdón (cfr Mt 18,21-35). Pedro pregunta a Jesús: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» (v. 21).
Siete, en la Biblia, es un número que indica plenitud, y por tanto Pedro es muy generoso en los presupuestos de su pregunta. Pero Jesús va más allá y le responde: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» (v. 22). Es decir, le dice que cuando se perdona no se calcula, que está bien perdonar ¡todo y siempre! Precisamente como hace Dios con nosotros, y como está llamado a hacer quien administra el perdón de Dios: perdonar siempre. Yo esto lo digo mucho a los sacerdotes, a los confesores: perdonad siempre como perdona Dios.
Jesús ilustra después esta realidad a través de una parábola, que también tiene que ver con los números. Un rey, después de que le suplicara, perdona a un siervo la deuda de 10.000 talentos: es un valor exagerado, inmenso, que oscila entre las 200 y las 500 toneladas de plata: exagerado. Era una deuda imposible de saldar, incluso trabajando una vida entera: y sin embargo ese señor, que hace referencia a nuestro Padre, lo perdona por pura «compasión» (v. 27). Este es el corazón de Dios: perdona siempre porque Dios es compasivo. No olvidemos cómo es Dios: es cercano, compasivo y tierno; así es la forma de ser de Dios. Después, este siervo, al cual se le había perdonado la deuda, no tiene ninguna misericordia con un compañero que le debe 100 denarios. También esta es una cifra consistente, equivalente a cerca de tres meses de sueldo - ¡como diciendo que perdonarnos entre nosotros cuesta! -, pero para nada comparable con la cifra precedente, que el señor había perdonado.
El mensaje de Jesús es claro: Dios perdona de forma incalculable, excediendo cualquier medida. Él es así, actúa por amor y por gratuidad. Dios no se compra, Dios es gratuito, es todo gratuidad. Nosotros no podemos repagarlo pero, cuando perdonamos al hermano o a la hermana, lo imitamos. Perdonar no es por tanto una buena acción que se puede hacer o no hacer: perdonar es una condición fundamental para quien es cristiano. Cada uno de nosotros, de hecho, es un “perdonado” o una “perdonada”: no olvidemos esto, nosotros somos perdonados, Dios ha dado la vida por nosotros y de ninguna forma podremos compensar su misericordia, que Él no retira nunca del corazón. Pero, correspondiendo a su gratuidad, es decir perdonándonos unos a otros, podemos testimoniarlo, sembrando vida nueva en torno a nosotros. Fuera del perdón, de hecho, no hay esperanza; fuera del perdón no hay paz. El perdón es el oxígeno que purifica el aire contaminado por el odio, el perdón es el antídoto que cura los venenos del rencor, es el camino para calmar la rabia y sanar tantas enfermedades del corazón que contaminan la sociedad.
Preguntémonos, entonces: ¿yo creo que he recibido de Dios el don de un perdón inmenso? ¿Advierto la alegría de saber que Él siempre está preparado para perdonarme cuando caigo, también cuando los otros no lo hacen, también cuando ni siquiera yo logro perdonarme a mí mismo? Él perdona: ¿creo que Él perdona? Y ¿sé perdonar a su vez a quien me ha hecho daño? Al respecto, quisiera proponeros un pequeño ejercicio: intentemos, ahora, cada uno de nosotros, pensar en una persona que nos ha herido, y pidamos al Señor la fuerza para perdonarla. Y perdonémosla por amor del Señor: hermanos y hermanas esto nos hará bien, nos devolverá la paz en el corazón.
María, Madre de Misericordia, nos ayude a acoger la gracia de Dios y a perdonarnos los unos a los otros.
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Después del Ángelus
¡Queridos hermanos y hermanas!
El viernes iré a Marsella para participar en la conclusión de los Rencontres Méditerranéennes, una bonita iniciativa que se desarrolla en diferentes ciudades del Mediterráneo, reuniendo responsables eclesiales y civiles para promover caminos de paz, de colaboración y de integración en torno al mare nostrum, con una atención especial al fenómeno migratorio. Esto representa una desafío no fácil, como vemos también en las crónicas de estos días, pero que debe ser afrontado juntos, en cuanto que es esencial para el futuro de todos, que solo será próspero si se construye sobre la fraternidad, poniendo en el primer puesto la dignidad humana, las personas concretas, sobre todo las más necesitadas. Mientras os pido que acompañéis este viaje con la oración, quisiera dar las gracias a las autoridades civiles y religiosas, y a cuantos están trabajando para preparar el encuentro en Marsella, ciudad rica de pueblos, llamada a ser puerto de esperanza. Ya desde ahora saludo a todos los habitantes, esperando encontrar a muchos queridos hermanos y hermanas.
Y os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos de Italia y de varios países, en particular los representantes de algunas parroquias en Miami, la Banda de Gaitas del Batallón de San Patricio, los fieles de Pieve del Cairo y de Castelnuovo Scrivia, las Hermanas Misioneras del Santísimo Redentor de la Iglesia greco-católica ucraniana. Y seguimos rezando por el martirizado pueblo ucraniano y por la paz en toda tierra ensangrentada por la guerra.
¡Y saludo a los chicos de la Inmaculada!
A todos os deseo un feliz domingo y, por favor, no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!
En la tarde del pasado miércoles 4 de octubre tenía lugar la celebración del sacramento de la confirmación en el Centro de Formación del Tropa N.º 1 (CEFOT 1) de Cáceres.
Han sido un total de 41 soldados alumnos correspondientes al primer ciclo del año 2023 junto con tres hijos de personal militar y reservista los que, después de su proceso de preparación, fueron ungidos con el Sagrado Crisma en la frente por nuestro Arzobispo Castrense de España D. Juan Antonio Aznárez Cobo para recibir la efusión del Espíritu Santo.
Relacción de Parroquias Castrenses, horarios y actividades de nuestras parroquias castrenses.
El Arzobispado Castrense tiene repartidas por toda la geografia españoña diversoas Iglesias y Parroquias Castrenses, cuya mision es ofrecer asistencia religiosa pastoral a sus miembros. Todas las actividades que realizan sobre todo el Arzobispo y los Capellanes van encaminadas a hacer presente a la Iglesia y a edificarla en el mundo militar, al mismo tiempo que ofrecen su disponibilidad y prestan su colaboración en las tareas de carácter asistencial y de promoción cultural y humana que se realizan dentro de los Ejércitos. Sin olvidar la función educadora de los valores, que promueven y hacen posible la paz entre los individuos y los pueblos, de la cual los militares son agentes o instrumentos.
Así pues, todas las actividades del Arzobispado Castrense son las propias de una Diócesis respecto a su feligresía (El Arzobispo es el Ordinario de esta diócesis personal, los Capellanes son párrocos personales), teniendo en cuenta las peculiaridades de los destinatarios, militares y familias, de esta acción pastoral.
Acciones dirigidas a la evangelización, catequesis, caridad, comunión eclesial, sacramentos, atención y promoción humana, etc., y centradas en dos polos fundamentales: a) evangelización y atención humana de la juventud; b) cuidado pastoral ofrecido a los militares y sus familias.
Parroquias Castrenses ordenadas por provincia
A Coruña
Baleares
Barcelona
Cádiz
Madrid
Melilla
Murcia
Sevilla
Valencia
Zaragoza
En orden a una mejor distribución de las responsabllldades de gobierno del Arzobispado Castrense de España, de conformidad con el canon 470 del Código de Derecho Canónico (CIC), y a la luz de la Constitución Apostólica "Spiritua/1 Mi/itum Curae", asi como del artículo 12 de los Estatutos de este Arzobispado Castrense, cumplimentados los trámites y consultas pertinentes, entre los que debe destacarse la deliberación hecha en nuestro Consejo Episcopal, considerando, conforme al canon 149.1 (CIC), las cualidades que concurren en los abajo citado, usando de nuestras facultades ordinarias,
El viernes 15 de septiembre, en el Centro Deportivo Sociocultural Militar del Ejército de Tierra de Ceuta, el páter Francisco Javier Boada, ofreció una conferencia sobre el Padre Fernando Huidobro, S.J. que llevaba por título “Y si es la muerte, será por amor”.
El Arzobispo Castrense de España, Monseñor Don Juan Antonio Aznárez, ha recibido en audiencia esta mañana, en la sede del Arzobispado, a D. José María Gómez, Gran Maestre del Capítulo de la Reina Isabel la Católica y a un grupo de miembros de dicho Capítulo.
El origen del Capítulo de Nobles Caballeros y Damas de la Reina Isabel la Católica y de la Muy Noble, Imperial y Coronada Villa de Madrigal de las Altas Torres se remonta al año 1969 en el que surge por iniciativa de un grupo de nobles caballeros y damas entusiastas de la figura y la santidad de la Reina Isabel la Católica.
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy, el Evangelio nos habla de la corrección fraterna (cf. Mt 18, 15-20), que es una de las expresiones más grandes del amor, y también una de las que requieren un mayor esfuerzo, porque no es fácil corregir a los demás. Cuando un hermano en la fe comete una falta contra ti, tú, sin rencor, ayúdalo, corrígelo. Ayudar corrigiendo.
Pero, por desgracia, lo primero que se suele crear en torno a quien se equivoca son las habladurías, mediante las que todo el mundo se entera del error, con todos los detalles, ¡menos el interesado! Esto no es justo, hermanos y hermanas, esto no agrada a Dios. No me canso de repetir que los chismes son una plaga en la vida de las personas y de las comunidades, porque traen división, traen sufrimiento, traen escándalo, y nunca ayudan a mejorar, a crecer. Un gran maestro espiritual, san Bernardo, decía que la curiosidad estéril y las palabras superficiales son los primeros peldaños de la escalera de la soberbia, que no conduce hacia lo alto, sino hacia abajo, precipitando al hombre a la perdición y la ruina (cfr. Los grados de la humildad y la soberbia).
Jesús, en cambio, nos enseña a comportarnos de otra manera. Esto es lo que dice hoy: "Si tu hermano comete una falta contra ti, ve y repréndelo entre tú y él a solas" (v. 15). Háblale "cara a cara", háblale lealmente, para ayudarlo a entender en qué se equivoca. Y esto hazlo por su bien, superando la vergüenza y encontrando el verdadero valor, que no es hablar mal de él a sus espaldas, sino decirle las cosas a la cara con mansedumbre y amabilidad.
Pero, podemos preguntarnos, ¿y si no es suficiente? ¿Y si no lo entiende? Entonces hay que buscar ayuda. Pero, ¡cuidado! ¡No la del grupito que chismea! Jesús dice: "Toma contigo una o dos personas" (v. 16), refiriéndose a personas que realmente quieran ayudar a ese hermano o a esa hermana que ha errado.
¿Y si sigue sin entender? Entonces, dice Jesús, involucra a la comunidad. Pero también en este caso, seamos claros: no se trata de poner a la persona en la picota, de avergonzarla públicamente, sino de unir los esfuerzos de todos para ayudarla a cambiar. Señalar con el dedo a las personas no es bueno; de hecho, a menudo hace más difícil que quien se ha equivocado reconozca su propio error. Más bien, la comunidad debe hacerle sentir a él o a ella que, a la vez que condena el error, está cerca de la persona con la oración y el afecto, siempre dispuesta a ofrecer el perdón, la comprensión, y a empezar de nuevo.
Entonces, preguntémonos: ¿cómo trato a los que se equivocan contra mí? ¿Me lo guardo y acumulo resentimiento? “Me la pagarás”: esta expresión que nos viene tantas veces, “me la pagarás”. ¿Hablo acerca de ello a espaldas del otro?: “¿Sabes lo que ha hecho ese?”… ¿O soy valiente e intento hablar con él o ella? ¿Rezo por él o ella, pido ayuda para hacer el bien? Y nuestras comunidades, ¿se hacen cargo de los que caen, para que puedan volver a levantarse y empezar una nueva vida? ¿Señalan con el dedo o abren sus brazos? ¿Qué haces tú? ¿Apuntas con el dedo o abres los brazos?
Que María, que siguió amando incluso cuando escuchaba a la gente condenar a su Hijo, nos ayude a buscar siempre el camino del bien.
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Después del Ángelus:
Queridos hermanos y hermanas
Deseo expresar mis condolencias al querido pueblo de Marruecos, golpeado por un terremoto devastador. Rezo por los heridos, por los que han perdido la vida -¡tantos! - y por sus familias. Doy las gracias a los socorristas y a todos los que trabajan para aliviar el sufrimiento de la gente; que la ayuda concreta de todos sostenga a la población en estos trágicos momentos: ¡estamos con el pueblo de Marruecos!
Hoy han sido beatificados en Markowa, Polonia, los mártires José y Victoria Ulma con sus siete hijos: una familia entera exterminada por los nazis el 24 de marzo de 1944 por haber dado refugio a algunos judíos perseguidos. Al odio y la violencia que caracterizaban aquella época, opusieron el amor evangélico. Que esta familia polaca, que representó un rayo de luz en las tinieblas de la Segunda Guerra Mundial, sea para todos nosotros un modelo a imitar en el celo por el bien y en el servicio a los necesitados. ¡Aplaudamos a esta familia de Beatos!
Y siguiendo su ejemplo, sintámonos llamados a oponer a la fuerza de las armas aquella de la caridad; a la retórica de la violencia, la tenacidad en la oración. Hagámoslo especialmente por tantos países que sufren la guerra; de modo especial, intensifiquemos nuestra oración por la atormentada Ucrania. Ahí están las banderas de Ucrania, que está sufriendo tanto, ¡tanto!
Pasado mañana, 12 de septiembre, el querido pueblo etíope celebrará su tradicional Año Nuevo. Quisiera dirigir mis más cordiales saludos a toda la población, deseándole que sea bendecida con los dones de la reconciliación fraterna y de la paz.
Dirigimos hoy nuestro pensamiento a la abadía del Mont-Saint-Michel, en Normandía, que celebra mil años de la consagración de su templo.
Y los saludo a todos ustedes, romanos y peregrinos de Italia y de diversos países, en particular a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Madrid, a la comunidad pastoral Cristo Risorto de Saronno, a los confirmandos de Soliera, a los estudiantes de bachillerato de Lucca.
A punto de comenzar el año catequético, Elledici, editorial de los Salesianos, regala hoy a los presentes en la plaza un subsidio para la catequesis, titulado "Paso a paso": ¡Es un hermoso regalo! Aprovecho la ocasión para agradecer a los catequistas su valioso trabajo y desear a los chicos y chicas de la catequesis la alegría del encuentro con Jesús.
Les deseo a todos un buen domingo y, por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Que tengan un buen almuerzo y hasta luego!
El pasado martes se inició el nuevo curso escolar en el Colegio Menor Nuestra Señora de Loreto de Madrid.
Entre los actos a destacar que se celebró la Santa Misa a la que asistieron numerosos alumnos de los distintos cursos junto con sus profesores y personal que trabaja en el Colegio.
El pasado viernes 1 de septiembre, el Regimiento de Artillería Nº93, perteneciente a la isla de Tenerife, y la Muy Antigua y Venerable Hermandad de la Sangre de Cristo y la Santa Cruz asistieron a una Eucaristía de acción de gracias oficiada en la capilla del Regimiento y celebrada por el capellán castrense Marcos Javier Albertos Albertos.