Fundación “Juan de Capistrano”
El Arzobispado Castrense de España, fiel a su misión de acompañar espiritualmente a quienes sirven a nuestra Patria y a sus familias, impulsa a través de la Fundación “Juan de Capistrano” nuevas iniciativas pastorales, formativas y caritativas al servicio de la comunidad castrense.
Esta obra nace en el seno del Arzobispado con el deseo de fortalecer la acción evangelizadora, promover la formación cristiana y atender con cercanía las necesidades espirituales y sociales de quienes forman parte de este ámbito eclesial tan específico.
Para que esta misión pueda desarrollarse con continuidad y eficacia, es necesaria la colaboración generosa de fieles y bienhechores.
Su donación es una forma concreta de participar en la labor pastoral del Arzobispado Castrense y de sostener una obra que trabaja al servicio de la fe, la caridad y el bien común.
Cómo realizar su donación
Puede efectuar su aportación mediante transferencia bancaria al siguiente número de cuenta:
ES88 0049 6791 7125 1602 3072
Deducción fiscal de las donaciones
Las donaciones realizadas gozan de los beneficios fiscales previstos en la normativa vigente:
El 80% de los primeros 250 € donados es deducible en el IRPF.
A partir de esa cantidad, la deducción es del 40%, pudiendo alcanzar el 45% en caso de colaboración continuada.
De este modo, su generosidad no solo sostiene la misión del Arzobispado Castrense, sino que también cuenta con un importante incentivo fiscal.
Causa Padre Huidobro.

ORACIÓN
Señor Dios nuestro, que mostraste el camino de la virtud en medio de la contienda a tu Siervo el Padre Fernando Huidobro, sacerdote de la Compañía de Jesús, para que fuese testigo de tu amor y de la paz entre los hombres. Te pedimos, que te dignes glorificarlo en tu Iglesia y a nosotros nos haga testigos fieles en nuestros días de la concordia de tu Hijo Jesucristo. Concédeme por su intercesión el favor que te suplico…….. Así sea.
Padrenuestro, Avemaría, Gloria.
De conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII, declaramos que en nada se pretende prevenir el juico de la Autoridad eclesiástica, y que esta oración no tiene finalidad alguna de culto público.