La Nobleza es una de las principales virtudes castrenses, innata y a la vez cultivada en los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Cuando la Semana Santa excepcional se añora como normal.
No hace mucho tiempo uno de esos grandes capitanes de la infantería española refería el confinamiento como uno de esos meses que nuestros militares llevan años pasando encerrados en un hotel de Kosovo, en una base en Irak, en un puesto avanzado en Afganistán, en la fríos bosques de Letonia, o en la vecina Turquía, en puntos remotos de África o calurosos de Haití, entre los mamparos de metal en el Índico o entre la hermosura de nuestro buque insignia cruzando el Atlántico.
Queridos amigos y compañeros,
En pleno impacto sanitario y social provocado por la pandemia del coronavirus, que no solo afecta a España sino al mundo entero, comenzamos esta Semana Santa inusual en sus formas, donde conmemoramos los misterios centrales que dan sentido a la fe cristiana.
En el día de la institución de la Eucaristía y del Sacramento del Orden Sacerdotal, ponemos a disposición de todos nuestros sacerdotes y de nuestro pueblo fiel el precioso material remitido para la ocasión por nuestros hermanos cartujos, especialistas en vivir las celebraciones desde la oración más íntima del corazón. Esperamos sea de ayuda.
El Arzobispado Castrense ha planificado y editado un breve video con la intervención de capellanes militares que nos recuerdan en estas importantes fechas para los cristianos, y en las excepcionales circunstancias que vivimos, su labor de auxilio espiritual.
#SEMANASANTAENCASA
El coronavirus nos ha obligado a encláustranos en nuestros domicilios al final de la Cuaresma, con todo lo que supone de contrariedades y sacrificios. Pero esta situación de privación de movimientos tiene su lado positivo, una lectura sobrenatural que nos hace ver cómo Dios quiere llevar a su pueblo a una mayor profundización de la fragilidad de la existencia humana. Para ello, nos pide que entremos en las “bodegas interiores del alma”, donde se reviven sentimientos de experiencias vividas, de personas queridas, de ausencias lloradas y de incertidumbres ante el mañana. Nunca ha habido un tiempo con tantas oportunidades para vivir la espiritualidad y solidaridad, como el que estamos padeciendo.
El Regimiento de Caballería “Farnesio” nº 12 de la BRILAT en la base militar “El Empecinado”, movido por el interés de facilitar la vida de sus veteranos en estos días difíciles, ha tomado la iniciativa de atender los pedidos de dichos veteranos de comprar alimentos de primera necesidad y medicinas.
Jesús «se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo» (Flp 2,7). Con estas palabras del apóstol Pablo, dejémonos introducir en los días santos, donde la Palabra de Dios, como un estribillo, nos muestra a Jesús como siervo: el siervo que lava los pies a los discípulos el Jueves santo; el siervo que sufre y que triunfa el Viernes santo (cf. Is 52,13); y mañana, Isaías profetiza sobre Él: «Mirad a mi Siervo, a quien sostengo» (Is 42,1). Dios nos salvó sirviéndonos. Normalmente pensamos que somos nosotros los que servimos a Dios. No, es Él quien nos sirvió gratuitamente, porque nos amó primero. Es difícil amar sin ser amados, y es aún más difícil servir si no dejamos que Dios nos sirva.
Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española ha hecho pública una nota en relación a la situación de alarma que ha provocado la pandemia y con motivo de la celebración de la Semana Santa (Descargar texto completo).