Tras la ceremonia de imposición de manos y las oraciones del ritual de la ordenación, el nuevo diácono recibió la dalmática, vestidura propia de los diáconos en las ceremonias litúrgicas y a continuación, Monseñor Aznárez presidió la celebración de la Santa Misa que fue concelebrada por el Vicario Episcopal de la Armada, por el Rector del Seminario castrense, y por un grupo de capellanes castrenses que quisieron acompañar a Javier en este día en el que continúa con este nuevo paso, su camino hacia la ordenación sacerdotal.
El acto de ordenación contó con la asistencia de autoridades militares de la Armada, así como familiares y amigos del diácono.



