Después hemos ganado la indulgencia atravesando la Puerta Santa, con las condiciones prescritas: Padrenuestro y Ave María por las intenciones del Santo Padre, comulgar ese día, confesarse en el plazo de 7 días antes o después y hacer un acto de desapego a todo pegado venial o mortal.
Una vez dentro de la Basílica de San Pedro, después de un tiempo de oración personal, hemos podido ver, estrechar la mano y asistir a la catequesis del Papa León XIV a los seminaristas venidos de todo el mundo que llenaron la Basílica con sus cánticos entusiastas y juveniles, como señaló el Papa en sus palabras. El mensaje del Papa se centró en la vocación sacerdotal, el discernimiento personal y comunitario, profundizar en la vida espiritual y el testimonio de fe, pronunciado prácticamente todo en italiano con algunas partes en español.
La celebración de la Santa Misa tuvo lugar por la tarde en la Basílica de los Doce Apóstoles, cerca de la Universidad Gregoriana. La Eucaristía fue presidida por el Sr. Arzobispo Andrés Ferrada, Secretario para el Dicasterio del Clero, concelebrando el Cardenal Emérito de Santiago de Chile, el Obispo de Jaén y el Obispo de Segovia, acompañados por rectores y formadores de seminarios de España.
Finalizó la celebración en esta impresionante iglesia con una foto de grupo.



