El primer acto después del verano fue el pasado lunes 9 de septiembre con la participación en las fiestas del Cristo de la Laguna, que tan vinculado está con la Artillería de Tenerife desde 1921, año en el que se encomendarían al Santo Cristo al partir hacia la Guerra del Rif. A su regreso y aun habiendo participado en 17 combates, ninguno de los artilleros había sufrido baja alguna. De ahí, la promesa de escoltar todos los 14 de septiembre al Cristo en la procesión por la ciudad lagunera, pero antes, cada 9 de septiembre, tiene lugar la Eucaristía del descendimiento.
Esta fue presidida por el Obispo de la Diócesis Nivariense Don Bernardo Álvarez Afonso, participando en ella también nuestro páter Marcos J. Albertos, incluso por la tarde en el traslado desde el Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna hasta la Catedral de San Cristóbal de La Laguna, Catedral donde tendrá se realizará un Solemne Quinario, predicado este año por Obispo Emérito de Albacete, Don Ciriaco Benavente Mateos.
En estas dos Eucaristías, con gran aforo castrense, se pide para que en este nuevo curso que comenzamos, crezca la Fe en el corazón de nuestra gente.

