En este tercer día, la primera Meditación que ha dirigido el Arzobispo, en el Monasterio del Paular (Rascafría), ha profundizado en el Sermón de la Montaña y las Bienaventuranzas. Señalando, que las Bienaventuranzas son el programa de vida de un cristiano, en este día nos situamos en la segunda semana de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Desarrollando los tres binarios y los tres grados de humildad que se señalan en los Ejercicios Ignacianos.
Durante la segunda sesión del día el tema desarrollado tenía como título: "El Testamento de Jesús".
En esta segunda Meditación de la jornada, D. Juan del Río, se ha centrado en tres puntos esenciales que ha resaltado:
- El discípulo no es mayor que el Maestro
- El Espíritu de Jesús
- Lo esencial del discipulado: EL AMOR (Amor y Vida)
Como ejemplo de seguimiento a Cristo se ha centrado en el pasaje del Evangelio de San Juan, del lavatorio de los pies, como principio de humildad y servicio a los demás, partiendo de este ejemplo de Jesús como la regla de oro: trata a los demás, como quieres que te traten a ti.

