En el campo de Torremocha las Damas se acercaron a la "ribera del milagro", cerca de las ruinas de la Erminta de la Virgen de la Piedad, de la que Santa María de la Cabeza fue ermitaña. En Torrelaguna celebraron la eucaristía en la Parroquia de Santa María Magdalena, con especial recuerdo del gran Cardenal Francisco J. de Cisneros. Después de comer en un restaurante de la villa, visitaron la Real Colegiata en la capital de España. La Real Congregación, guardiana de estos santos lugares y magnífica anfitriona, ofreció a la Asociación el reconocimiento de Peregrinos.
El momento central de la visita fue sin duda orar en el camarín de la concatedral ante los restos de los santos, el primer "Matrimonio Ejemplar" como los denominó el papa San Juan XXIII. Por último, a unos escasos doscientos metros de la Colegiata, tuvieron el privilegio de visitar y orar en la santa Cuadra de San Isidro, singular capilla muy desconocida para los madrileños, que guarda en su interior la preciosa tradición de algunos milagros del Santo.

