Dió comienzo la conferencia adentrándonos en la mirada de Jesús, esa mirada que nos acompaña siempre.
D. Alberto subrayó que Dios se ha fijado en nosotros, y por iniciativa de Él nos transforma el corazón. Nosotros respondemos, volviendo esa mirada a Jesús.
Dios nos ha mirado como miró a los apóstoles.
El Señor Vicario reflexionar acerca de cómo Jesús es la respuesta a nuestra búsqueda, Él nos lleva a la alegría, a la esperanza de ser cristiano.
Jesús invadía con la mirada, transformaba los corazones con el amor, con la gracia del Espíritu Santo.
Nuestro Señor Jesús nos pide reflejar esa mirada en nosotros, acercarnos a los tristes, a los solitarios, a los emigrantes, a los pobres... En definitiva, preocuparse de los demás con obras de misericordia, como lo hacía Jesús.
Debemos estar orgullosos de ser Hijos de Dios.
D. Alberto ha hecho hincapié aludiendo: “Todos necesitamos la mirada de Jesús, para poder continuar hacia adelante”. Pues sólo quien tiene experiencia de Dios, en recibir su mirada, es capaz de poderlo comunicar. El Vicario de Defensa nos anima a poder transmitir nuestra experiencia de Dios a los demás, a tener ternura, fortaleza, a poner amor en todo en la vida, como la mirada del Hijo al Padre; ese amor que es más fuerte que la muerte y que nos acompaña siempre.
En la conclusión el Señor Vicario Episcopal de Defensa nos ha exhortado a que esta Cuaresma 2020, nos ayude a mirar a los demás mejor.
Homilia del Miercoles de Ceniza

