La celebración estuvo presidida por el Padre D. Rafael Vivar Castellanos, Vicario parroquial. En su homilía, el Padre Rafael exhortó a buscar la huella de Dios en nuestras vidas lo que nos llevará a la conversión, a la reconciliación con el Padre. Al igual que el alfarero deja su huella en sus obras, Dios ha dejado su huella en su obra más importante, el hombre. Buscando la presencia de Dios en nuestras vidas, llegaremos a ese cambio profundo del corazón que Él nos pide para lograr la salvación. Este tiempo de Cuaresma es tiempo para luchar por esta santidad a la que estamos llamados y prepararnos para una nueva Pascua de Resurrección.
En el altar mayor, la imagen del Santísimo Cristo de la Expiración nos llama precisamente a fijarnos en el Misterio Pascual, fundamento de la conversión, como nos dice el Santo Padre el Papa Francisco en su mensaje de Cuaresma. “Mirad los brazos abiertos de Cristo crucificado, déjate salvar una y otra vez. Y cuando te acerques a confesar tus pecados, cree firmemente en su misericordia que te libera de la culpa. Contempla su sangre derramada con tanto cariño y déjate purificar por ella. Así podrás renacer, una y otra vez” (Exhort. Ap. Christis Vivit, 123)
Elisa Montero Ruso

