Poco tenía que ver esa situación con aquella otra, tan solo de unas semanas antes, en la cual fueran ingresados unos cuantos españoles procedentes de China, no afectados por el virus pero sí requiriendo de una cuarentena por venir de la zona cuestionada que, pasado ese tiempo prudencial, pudieron salir del centro hospitalario tan sanos como entraron pero libres de sospecha y absolutamente tranquilizados. Ahora el panorama era bien distinto, sobre todo desde el domingo 8 de marzo en el que la epidemia adquirió en España una marcada virulencia, particularmente en Madrid y para los hospitales supuso indudablemente un punto de inflexión.
Lo que estaba temiendo de un momento a otro llegó: me avisaron de la Urgencia para que administrara la Unción de los Enfermos a una persona de 94 años, con patología previa, confirmada de coronavirus. Administré el sacramento piadosamente, con tranquilidad y respeto, a la par que adoptando todas y cada una de las medidas previstas por el protocolo sanitario, contando en todo momento con la ayuda inestimable del personal de enfermería. El paciente confortado espiritualmente, me consta que también se sintió anímicamente reconfortado.
A esa actuación fueron sucediéndose y con cierta periodicidad otras similares, procurando seguir manteniendo la disciplina establecida y esforzándome siempre, aunque no siempre pueda asegurar haberlo logrado, de infundir en la persona postrada un trato personal, sosegado y apaciguador.
Acompaño esas urgencias reforzando los momentos de oración ante el Sagrario para que el Señor me asista y auxilie con su paz, para así yo asistir y auxiliar a aquellos a los que la atención hospitalaria me va confiando, en cualquier caso, procuró un espacio suficiente para pedir perdón por aquellas ocasiones durante estas semanas (seguro que las hubo, haya sido o no consciente) en las cuales no he obrado con la serenidad requerida por las circunstancias, permitiendo que aflorasen muestras de vacilación, angustia y miedo.
Páter Julián ESTEBAN SERRANO
Capellán del H.C.D. “Gómez Ulla”
Delegado Castrense de Pastoral Sanitaria

