En la conexión han participado el Vicario General, el Vicario Episcopal del Ejército de Tierra y de la Guardia Civil, el Vicario Episcopal de la Armada, el Secretario General y el Vicesecretario General y Rector del Seminario. Cada uno de los interlocutores intervino desde su destino distribuido entre diversas dependencias de Madrid.
D. Juan del Río saludó a los intervinientes e inició el rezo de la oración sexta antes de comentar lo novedoso del sistema de comunicación y las posibilidades que ofrece en una situación como la actual marcada por el confinamiento provocado por el COVID-19, un coronavirus que es un misterio, pero debemos afrontar dando gracias a Dios por nuestra existencia marcada por la fe y la esperanza. El Arzobispo resaltó el trabajo de consuelo que ejercen los capellanes destinados en los hospitales militares de Madrid y Zaragoza, encargados de ofrecer las últimas palabras y acompañamiento a las personas afectadas por esta pandemia.
Monseñor Juan del Río propuso a su equipo de gobierno el lanzamiento de una iniciativa dirigida a la fase posterior de la pandemia, se trata de la creación de un fondo denominado “El Granero” nutrido con donaciones y destinado a los más desfavorecidos ya que las previsiones de necesidades sociales y económicas son grandes. El Arzobispo pidió a sus colaboradores su criterio y ayuda para poner en marcha este sistema de ayuda que sería complementario al que lleva a cabo Cáritas Castrense.
El equipo de gobierno, por su parte, informaron sobre las actividades y previsiones en sus ámbitos actuación, resaltando que los capellanes se encuentran en sus unidades de destino dando apoyo a sus fieles dentro de los cuarteles. Bases, dependencias o buques y fuera cuando las condiciones y normas en vigor lo permiten.

