En esta ocasión la donación ha consistido en 500 mascarillas, recibidas por Cáritas Castrense, y se ha realizado gracias a un vehículo y su dotación facilitado por la Guardia Real.
Estos militares que se han desplazado a Alcalá, esta mañana, para atender la petición de las residencias forman parte de los militares encuadrados en la operación BALMIS y, en estos momentos de sufrimiento que estamos padeciendo todos los españoles, están velando por todos nosotros atendiendo al mandato evangélico: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”

