Monseñor Juan del Río, Arzobispo Castrense de España, inició su comunicación con un saludo a todos los intervinientes, la oración y expuso la situación del Arzobispado en estas excepcionales circunstancias causadas por la pandemia y el estado de alarma vigente que no significa la paralización de la actividad, al contrario, se han establecido los canales para mantener el contacto con los presbíteros, en cualquiera de sus situaciones administrativas, y con los fieles. En este ámbito, resaltó las transmisiones de la Eucaristía que se realizan diariamente desde diversos puntos de España y las intervenciones a través de diversos canales de capellanes y personal directivo de Cáritas Castrense.
Los capellanes informaron al Arzobispo sobre la situación de sus parroquias, capillas y unidades que permanecen cumpliendo las normas actuales. El personal de las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad continúan con las misiones encomendadas, en la mayoría de las ocasiones dedicadas a paliar los efectos del coronavirus, razón por la que cuentan con algunos afectados en mayor o menor medida por el COVID-19.
Los capellanes mantienen el contacto con sus fieles de los centros de formación y del resto de unidades de forma presencial, en caso de ser posible, y en el resto de supuestos mediante sistemas de telecomunicación.
En la última parte de la videoconferencia D. Juan les encargo a los capellanes que documentaran sus actividades y que hicieran sus previsiones de necesidades, para cuando se termine la situación actual, que se estiman cuantiosas para un gran número de familias.

