En este sentido, siguen mostrando su propiedad y efectividad las medidas que hemos ido implementando para minimizar la exposición a un posible contagio o a su difusión, así como las adaptaciones para mantener en lo posible la actividad de la Armada, a fin de satisfacer los requerimientos del JEMAD en lo concerniente a las operaciones habituales y a la participación en la Operación BALMIS.
En esta operación, los 2.836 militares de la Armada que participáis, junto a muchos otros compañeros de los Ejércitos, la UME y la Inspección General de Sanidad, constituís la punta de lanza de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la pandemia. Quiero agradeceros vuestro esfuerzo, flexibilidad y capacidad de adaptación para ejecutar con eficacia esta misión para la que, en algunos de sus cometidos, no disponíais de preparación previa. En poquísimo tiempo habéis sido capaces de aprender y realizar con eficacia labores de desinfección, instalación de campamentos, transporte de material biológico, etc.; pero, sobre todo, de trasladar tranquilidad y esperanza a la población con vuestra presencia y cercanía. Posiblemente hacéis el trabajo más difícil y arriesgado, pero a cambio recibís directamente la enorme compensación del reconocimiento de nuestros compatriotas y, con seguridad, experimentáis la alegría de servir.
Igualmente, quiero reconocer y agradecer el esfuerzo de aquellos miembros de la Armada que han tenido que cambiar la actividad habitual en su destino para cubrir las tareas esenciales que hacían los participantes en la operación BALMIS; vosotros hacéis posible que, liberados de ellas, puedan dedicarse plenamente a la ejecución de la operación. Por supuesto, quiero resaltar también la labor del personal de sanidad y la de los que voluntariamente están apoyando la gestión del Hospital Central de la Defensa “Gómez Ulla”, cuya labor se ha mostrado imprescindible. No hay duda de que la sanidad española, y dentro de ella la militar, es la que está soportando el mayor esfuerzo en esta lucha, en muchos casos llegando al heroísmo, y no podemos dejar de agradecer vuestro sacrificio y dedicación.
Asimismo, quiero destacar la labor de nuestros capellanes, volcados en la. medida de sus posibilidades en dar la ayuda espiritual a sus feligreses en estos momentos tan difíciles para muchas familias. Por último, vaya también mi agradecimiento al resto de miembros de la Armada , militares y civiles, que trabajando "on-line" o de manera presencial están manteniendo disciplinadamente las precauciones que nos indican las autoridades sanitarias para minimizar la propagación del virus, lo que sin duda está dando buenos resultados.
Pero permitidme que vuelva a insistir en que no podemos des cuidarnos. Ahora el reto es que todos seamos capaces de sostener este esfuerzo con voluntad firme durante el tiempo que la situación lo requiera. Solo así podremos recuperar la deseada normalidad de nuestras vidas y retomar progresivamente la actividad habitual de la Armada. Este camino no será ni fácil ni corto y, por ello, requerirá de todos y cada uno de nosotros la determinación, la perseverancia y el compromiso necesario para superar esta situa ción.
Os traslado nuevamente mi mensaje de ánimo y tranquilidad a todos vosotros y a vuestras familias , con un especial y afectuoso recuerdo para los afectados por el virus, a los que deseo su pronta y total recuperación.
Madrid, 27 de abril de 2020
El Almirante General, Jefe de Estado Mayor de la Armada,
Teodoro Esteban López Calderón

