“LA MONTAÑA MÁGICA”
Para mí el confinamiento comenzó en el Hospital el domingo 8 de marzo cuando iniciaba una guardia semanal que todavía continua después de dos largos meses; al no estar prevenido para tan larga, como incierta reclusión, recuerdo que para entretenimiento en los ratos libres sólo había llevado conmigo una antigua edición de la obra de Thomas Mann, “La Montaña Mágica”, me refiero a esa estupenda novela que narra la rutina diaria de un joven, Hans Castorp, que va a visitar a su primo tuberculoso a un sanatorio en los Alpes suizos, y lo que pensaba que sería una estancia de 3 semanas se convierte en 2 años y, cuando pon fin abandona ese balneario se encuentra que su país está en guerra y tiene que tomar las armas.
Al comentarle a un buen amigo médico lo que estaba leyendo y si era la lectura más apropiada dadas las circunstancias, enseguida me espetó sin pensárselo dos veces:
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Sinceramente Julián creo que la Montaña “TRÁGICA” no deja de ser una lectura “TÉTRICA”.
“MODOS DIVERSOS DE SOMATIZAR LOS ACONTECIMIENTOS”
Durante las primeras semanas de confinamiento llegué a perder unos 5 kilos que, gracias a Dios, voy recuperando, en cambio mi compañero no para de engordar, pues como me decía un sanitario cada uno somatiza de diferente modo este acontecimiento, bueno, realmente lo que decía es:
- En este confinamiento el páter Eugenio está más que confinado “confiTado”: y, usted “conFINOdo”.
“EL COVID-19 o LA COVID-19”
Hablando con el páter Eugenio:
- Eugenio, que no es El CoviD, es La CoviD, porque no hace referencia al “bicho” sino a la “enfermedad” ( “disease”, en inglés).
- Pues, ¡Menuda bicha!, responde Eugenio.
Páter Julián ESTEBAN SERRANO
Capellán del H.C.D. “Gómez Ulla”
Delegado Castrense de Pastoral Sanitaria

