Antes de emprender la marcha, los integrantes de la UME han querido tener un encuentro con la Virgen del Rosario como agradecimiento por haber realizado con éxito todas las tareas de desinfección, apoyos logísticos y trabajos específicos en zonas confinadas, tres meses de duro trabajo en los cuales no ha habido que lamentar ninguna baja.
Tras la llegada en autobús de los militares a la ermita de Machado, y ser recibidos por nuestro capellán castrense Marcos J. Albertos Albertos, tuvo lugar dentro de la ermita un pequeño acto con unas palabras por parte del capellán de agradecimiento al esfuerzo que han realizado estos hombres y mujeres, el rezo de una oración de acción de gracias a la Virgen del Rosario, una ofrenda floral por parte de la UME a su patrona y la ya tradicional foto de grupo delante de la fachada de la ermita.
Tras el término de este acto, corto pero cargado de simbolismo y afecto, los componentes de la Unidad Militar de Emergencias comenzaron la marcha con destino al Acuartelamiento, no sin antes recibir por parte del pater un obsequio, un azulejo de la Virgen del Rosario, la cual el capitán jefe de la unidad José Martín Mirabal se ha comprometido a que en los próximos días será colocada en un lugar visible de sus dependencias y bendecida por nuestro páter Marcos J. Albertos.

