El Fondo de Emergencia “El Granero de José” fue ideado y diseñado en el Arzobispado Castrense a partir de una iniciativa del propio Arzobispo, D. Juan del Río que realizó la primera aportación. En su origen se estableció un papel esencial a los capellanes que han promovido esta herramienta de ayuda a las familias necesitadas y, al mismo tiempo, son los responsables de encauzar las peticiones de apoyo mediante un sistema rápido para que sea eficaz.
El coronavirus ha golpeado a las familias con la pérdida de los seres queridos a los que, por razones sanitarias, en bastantes ocasiones, ni siquiera han tenido la calidez de una despedida con cariño. También ha trastocado de forma virulenta las estructuras sociales y las relaciones humanas con unas consecuencias terribles en el ámbito económico que “El Granero de José” intenta paliar en los aspectos médicos, alimenticios, educativos o los derivados de la vivienda y sus servicios básicos.

