Según la norma publicada el próximo miércoles 17 de febrero, día de inicio de la Cuaresma, tras pronunciar la oración de bendición de las cenizas y después de asperjarlas, sin decir nada, con el agua bendita, el sacerdote se dirige a los presentes, diciendo una sola vez, para todos, la fórmula del Misal Romano: «Convertíos y creed en el Evangelio», o bien: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás».
Después, el sacerdote se limpia las manos y se pone la mascarilla para proteger la nariz y la boca, después impone la ceniza a cuantos se acercan a él o, si es oportuno, se acerca a cuantos están de pie en su lugar. El sacerdote toma la ceniza y la deja caer sobre la cabeza de cada uno, sin decir nada.
La norma puede consultarse a través del siguiente enlace
http://www.cultodivino.va/content/cultodivino/it/documenti/note/nota-mercoledi-delle-cenere.html

