Del 10 al 12 de marzo se ha celebrado en la iglesia de Santa Catalina, actual sede de la Real Parroquia Castrense del Santo Ángel Custodio, Triduo en honor del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de la Victoria, Titulares de la Cofradía de Penitencia que allí reside.
Este Triduo estuvo predicado por el Rvdo. Padre D. César Sarmiento González, párroco y Director espiritual. En él, el primer día estuvo dedicado como es habitual en la Cofradía, al Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, Hermano Mayor Honorario Perpetuo, el cual estuvo representado por el Ilmo. Sr. Coronel Jefe de la Comandancia de Cádiz, D. Jesús Narciso Núñez Calvo, al cual le fue impuesta la medalla de hermano mayor honorario firmando posteriormente en el libro de honor de la Cofradía, un acto en el que la hermana mayor agradeció todas las atenciones que la Cofradía ha recibido del Sr. Coronel desde que se encuentra en la provincia de Cádiz ostentando diferentes cargos, siendo un honor para todos los hermanos que pueda lucir ahora la medalla dorada. El segundo día se ofreció por las Hermandades, Asociaciones y grupos parroquiales. Por último, las intenciones del tercer día estuvieron aplicadas por los hermanos de la Cofradía. El día 13 de marzo, Domingo de Laetare, se celebró Solemne Función Principal de Instituto que estuvo presidida por el Rvdo. Padre D. César Sarmiento.
Una semana más tarde, del 18 al 21 de marzo, las sagradas imágenes del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de la Victoria, se presentaron en veneración extraordinaria en la iglesia de Santa Catalina. Fueron días en que muchos hermanos, feligreses y devotos pudieron tener más cerca la imagen del Señor, algo que no ocurría desde agosto de 2019. Tanto el sábado como el domingo se llevó a cabo el rezo del Ángelus meditado con la aportación musical de nuestra hermana Teresa Grijuela Crespo. El domingo 21 de marzo, se finalizó la veneración con la XVI Oración cuaresmal ante la Expiración de Cristo, reflexionando ante la imagen del Señor los padecimientos que sufrió por nuestra salvación. Durante la oración, la parte musical estuvo a cargo del guitarrista Alejandro Mendoza. Se concluyó con el cante de Carmen Olmedo que interpretó “la muerte no es final” en recuerdo de nuestros hermanos fallecidos que ponemos en las manos de nuestros Titulares para que sus almas alcancen la Victoria que nos trajo Cristo entregando su último aliento.
Elisa Montero Ruso
-Hermana Mayor-

