A la misa asistió el General Jefe de la Guardia Civil en Canarias, Juan Miguel Arribas Revuelto, el Subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife, Jesús Javier Plata Vera o el comisario provincial de la Policía Nacional en Santa Cruz de Tenerife, Ignacio Bádenas Gil de Reboleño, el General jefe de la Quinta SUIGE, Fernando Luis Moron Ruiz, el General Jefe del Estado Mayor del Mando de Canarias, Fernando Maté Sánchez, entre otras autoridades civiles y militares
El Obispo, en su homilía, destacó las innumerables virtudes que posee el Cuerpo de la Guardia Civil e hizo referencia a la difícil situación por la que están pasando los habitantes de la isla de La Palma con la reciente erupción del volcán de Cumbre Vieja.
Al término de la Eucaristía, los asistentes se trasladaron a la entrada de la Comandancia para comenzar el acto militar. Este consistió en la entrada en formación de las fuerzas, en la entrega de condecoraciones al personal civil, militar y los pertenecientes al Cuerpo y una locución por parte del Subdelegado del Gobierno, explicando el porque la Guardia Civil se acogió bajo el patronazgo de la Virgen del Pilar y de lo orgullosos que están los habitantes de Tenerife de los hombres y mujeres que componen el Cuerpo. Tras él, el General jefe de la Guardia Civil en Canarias también realizó una locución, destacando el descenso de delitos cometidos en las islas y dando las cifras de delincuencia de este año y de las operaciones en la que la Guardia Civil había intervenido. Para finalizar el acto, se realizó el ya tradicional acto a los caídos, donde nuestro páter Marcos J. Albertos rezó un responso, y posteriormente la fuerza desfiló ante los asistentes.
Cabe destacar que en todo momento se respetaron rigurosamente las medidas de higiene impuestas por el Gobierno, tanto en la Eucaristía, con un muy reducido aforo dentro la capilla, y con las medidas de distancia oportunas en el acto militar.

