A la Santa Misa asistió el Coronel jefe del Regimiento, Ernesto Castro Rivero, acompañado de diferentes mandos de la unidad y por el Coronel Subdelegado de Defensa en Santa Cruz de Tenerife, Luis Antonio Martínez Gimeno. Nuestro páter en su homilía dio gracias a Dios porque las unidades de Tenerife siempre en sus celebraciones realizan una Eucaristía antes del acto militar, y lo comparó con el Evangelio de Jesús y el milagro de los diez leprosos, donde uno solo se dio la vuelta para dar gracias a Jesús por el favor que le hizo. Nosotros debemos de aprender de este leproso dar gracias al Señor por todas las cosas que pasan en nuestra vida y nos hacen mejores personas.
Tras la Eucaristía, los asistentes se trasladaron al patio de armas de la Base para dar comienzo al acto militar. Este consistió en la entrada en formación y revista de la fuerza por parte del Coronel jefe de la unidad, entrada en formación de la Enseña Nacional, renovación del juramento a la Bandera del personal que próximamente va a pasar a la reserva, imposición de condecoraciones al personal militar, una locución del coronel jefe, un acto de homenaje a los que dieron su vida por España, en el cual nuestro páter rezó un responso, la interpretación del himno del Regimiento, despedida de la Enseña Nacional y desfile de las unidades de la fuerza, incluidos algunos vehículos asignados a la unidad.
Tras el término de este, todo el personal invitado e implicado en el acto se trasladó al comedor de la Base para asistir a un acto social.

