Ellos fueron protagonistas de uno de los actos que se ofreció en la parroquia con motivo de la celebración del 250 aniversario de su erección canónica como primera parroquia castrense de España. Fue de los últimos actos en celebrarse en este templo antes de cerrarlo, y en esta ocasión volvieron para disfrutar con ellos de los primeros eventos que se están organizando en ella.
Este concierto estuvo orientado a paliar las necesidades de la parroquia y su feligresía que tanto necesitaba de su vuelta.
Es deseo de la Cofradía poner su granito de arena en todas estas necesidades y estar al servicio de su parroquia y como no, prestar su ayuda incondicional a su párroco y director espiritual, el Padre César, al que agradecemos la acogida de este grupo y las facilidades prestadas.
Se tuvo públicamente un agradecimiento por parte de los presentes, por sus desvelos con el único fin de prestar asistencia a toda la feligresía que de él depende. Gracias a su trabajo, esta Navidad puede ser vivida de nuevo en su barrio junto a la plaza del Falla.
El numeroso grupo que se congregó en la iglesia pudo disfrutar de un magnífico recital de villancicos que, sin duda, ayuda a rezar al Niño Dios y su bendita Madre en esta época de fiesta en la que nos encontramos.

