Son unos días de oración y súplica a la Santísima Trinidad pidiendo el pleno cumplimiento de las palabras del Señor en la Última Cena: “Padre Santo, guarda en tu nombre a aquellos que me has dado, para que sean uno, como nosotros”. (Juan 17,11).
Orar en estos días pidiendo por la unidad de la Iglesia y de los cristianos fue uno de los grandes deseos de San Juan Pablo II.
En este Octavario, vamos a rezar durante estos ocho días para conseguir de Dios esta unidad, en preparación de la fiesta de la conversión de San Pablo.

