Con ellas contábamos en las festividades de Santa Bárbara y la Inmaculada, para que nos prepararan las rosquillas que se entregaban a los feligreses que asistían a los Triduos; también las visitábamos para ver sus necesidades, llevarles alimentos, unas veces, y otras leche, harina, aceite y azúcar, para el obrador que habían montado con motivo de hacer y vender pastas, pudiendo subsistir de esta manera.
Pero las dos hermanas que se desplazaron desde una provincia cercana para poner en marcha esta acción, se han marchado y han quedado tres hermanas, dos muy mayores, ahora, después de llevar muchos años alguna de estas hermanas en Zaragoza, tienen que desalojar el convento y marcharse hasta Valladolid.
El día 30 de enero, tras tener conocimiento de su situación y de lo mal que se encontraban, el Párroco Capellán Castrense, Rvdo. D. Ángel Briz, el Director de la Cáritas Parroquial Castrense San Fernando Aragón, Antonio González, y el colaborador de la Parroquia, José Mª Murillo, las visitaron, poniéndose a su disposición para lo que necesiten hasta que se vayan de Zaragoza, así como darles ánimos y que deseamos seguir contando con sus oraciones.
También les deseamos, que allí donde estén, sigan haciendo la caridad que han hecho en esta ciudad.
Muchas GRACIAS hermanas.
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