La Eucaristía fue oficiada por el capellán castrense Marcos J. Albertos, y a ella asistieron todos los implicados del Regimiento en dichas misiones de paz, encabezados por el coronel Jefe del Regimiento, José Luis Heredero Guaza y los integrantes de la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna.
En su homilía, el páter habló sobre la importante obra que estos militares van a hacer en tierras lejanas, ayudando así a la paz mundial. Y también manifestó el gran sacrificio que van a hacer en estos seis meses de misión no solo ellos, sino sus familiares.
En el ofertorio de la misa, el integrante de la misión con más antigüedad, el capitán David Sanz Vilches, aportó su boina y parche de la misión para que fueran bendecidas por el páter, como símbolo de protección para todo el contingente.
Tras el término de la Eucaristía, el coronel jefe realizó una pequeña locución, dándole a todos su apoyo y admiración, y uno de los integrantes de la Esclavitud del Santísimo Cristo de la Laguna se dirigió a ellos para desearles mucha suerte y que regresen todos sanos y salvos.
Como conclusión, uno a uno, pasaron a los pies del Santísimo Cristo para pedirle su protección y fuerzas ante las dificultades, y se hizo una foto de grupo delante del altar.

