No es poesía barata. Realmente el Hijo de Dios se ha hecho carne, es decir, hombre de carne y hueso, para hacer posible el milagro de su morada en nosotros.
Y, con Cristo dentro, el corazón se renueva, nuestras miradas se asemejan a las suyas y nace en nosotros el deseo ardiente de servirle en los pobres y necesitados, así como de darlo a conocer a todos sin excepción.
A este propósito, dado que muchos os preguntarán por el significado y alcance de la reciente Declaración “Fiducia supplicans” (“La confianza suplicante”) del Papa Francisco, os animo a todos a leerla despacio para conocerla de primera mano, descubrir su riqueza y estar en condiciones de explicarla y aplicarla con sabiduría pastoral.
Gracias por vuestras oraciones, que se notan, y ánimo con las respectivas tareas que Dios os tiene encomendadas.
Madrid, a 21 de diciembre de 2023
¡Paz y Bien!
+ Juan Antonio Aznárez Cobo

