La misa fue celebrada en latín y distribuida las lecturas, preces y cantos en los diferentes idiomas, polaco, eslovaco, español e inglés. Así como la reflexión del Evangelio realizada por cada capellán en su idioma.
En la Eucaristía sobresalió la unidad, la participación de esta festividad y la alegría de la vivencia de la fe católica en un mismo lugar. Así como la asistencia de los Comandantes de los contingentes: Comandante del Contingente eslovaco, el comandante del Contingente polaco y el comandante del contingente español.
La litúrgica se caracterizó por los villancicos en diferentes idiomas, la felicitación particular de cada capellán a su contingente y la adoración al niño Jesús al finalizar con la canción noche de paz en español, eslovaco y polaco. El idioma no fue una barrera para celebrar este gran acontecimiento de la fe, sino al contrario nos unió más como contingentes y sobre todo vivimos una experiencia jamás vivida para muchos militares en sus vidas.

