La Adoración Eucarística empezó después de la charla, con unos momentos de silencio, reflexión en torno al Evangelio y canciones que caracterizan las horas santas de Hakuna.
Los sacerdotes, estuvieron disponibles para confesar y una vez realizada la bendición y la reserva del Santísimo por el diácono, la celebración terminó con un canto a la Virgen.
Tras la Hora Santa comenzó un tiempo para compartir la experiencia vivida y conocerse mejor, y así disfrutar de la comunión eclesial.
El movimiento Hakuna, que jurídicamente es una asociación privada de fieles, fue fundado por el sacerdote José Pedro Manglano a raíz de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) con el Papa Francisco en 2013, en Río de Janeiro.

