Se trata, como bien sabéis, de dar gracias a Dios por el don precioso de cada vocación al sacerdocio, rezar por los seminaristas como nos invita a hacer el lema de este año (“Padre, envíanos pastores”), pedir que más jóvenes respondan a la llamada y contribuir también, con nuestros donativos, al mantenimiento y a la formación de los candidatos al sacerdocio en el ámbito castrense.
Os deseo una Feliz Semana Santa y un tiempo Pascual gozoso y rico en buenas obras.
¡Paz y Bien!

+ Juan Antonio Aznárez Cobo
Arzobispo Castrense de España

