Y, por supuesto, tratamos de darle fuerza a aquellos que trabajan hombro con hombro, tanto voluntarios como miembros de los Cuerpos estatales, poniendo su granito de arena para tratar de enmendar los daños que esta terrible catástrofe ha causado.
Además, oramos por las familias de los afectados, cuyo dolor es inimaginable.

