La jornada se inició con la celebración de la Eucaristía presidida por el capellán Castrense don Javier Boada, en la que se pidió por todos los difuntos del Ejército.
La Santa Misa tuvo lugar en la Capilla recién rehabilitada de la Residencia San Fernando, que en los pasados meses ha sido objeto de una intervención de conservación preventiva por parte de la Delegación Episcopal de Patrimonio Cultural del Arzobispado Castrense de España.

