En su homilía, el páter destacó que el sacrificio que hicieron tantos hombres y mujeres en aquellos días nos recuerda que el amor a la patria y la entrega por los demás encuentran su sentido más profundo cuando nacen de la valentía, la unidad y la confianza en Dios. La vida cristiana requiere valentía y lucha para comprometernos con los hermanos y familias con las que cada día nos encontramos. Al término de la Eucaristía, los asistentes se trasladaron al patio de armas para participar en el acto militar.
El acto se inició con la entrada en formación de la Enseña Nacional, rendición de honores y la revista a las fuerzas por parte del general jefe de la Brigada “Canarias XVI”, José Ramón Collazo Mazaira. A continuación, tuvo lugar la despedida a la Bandera del personal de la Unidad que este año se desvincula de las Fuerzas Armadas.
Tras la entrega de condecoraciones al personal militar del Acuartelamiento, la lectura de la Lección del 2 de mayo, a cargo del capitán de Artillería más antiguo, Daniel Sánchez Cañas, un acto a los caídos que dieron su vida por España, en el que el páter rezó un responso, y se interpretó el himno del Arma de Artillería, por parte de la Banda de Guerra Nº2 de la Brigada “Canarias XVI” y la Unidad de Música del Mando de Canarias, y con una salva de obús 105/14.
Finalizó el acto con el tradicional desfile a pie de las fuerzas, y para dar por terminada la celebración, los asistentes se trasladaron a uno de los hangares del Acuartelamiento para disfrutar de un acto social.

