Un caluroso día en todos los sentidos, donde el termómetro marcaba altas temperaturas y donde el calor humano se palpaba en la ilusión de estos muchachos que decidieron afianzar su <<sí>> a Cristo y vivir en plenitud su vida al servicio de Nuestro Señor con la ayuda de sus dones que por la imposición de manos y la crismación, recibieron.
Por ello damos las gracias en primer lugar a Dios por los dones que nos da, a la Brigada Paracaidista por la colaboración para dicha celebración y a estos jóvenes gracias por vuestra valentía de decir <<sí>>

