En principio lo que parecía ser pedir perdón “por otros”, se convirtió en realizar examen de conciencia de cada uno, ayudado de oración , reflexión y cantos, adentrándose, cada uno de ellos, en su propia historia y descubriendo que también tiene por lo que pedir perdón y dar gracias a Dios.
Un rato de oración, en este tiempo de Cuaresma, que terminó con la Bendición y loas a la Virgen.

