Si queremos que Dios nos cure de verdad, tenemos que acercarnos a Él con plena confianza. Sin miedos ni suspicacias. Sólo nuestra fe podrá sanar nuestras heridas.
Paralizados por la vida. Paralizados ante la vida. Agarra la mano tendida de Cristo, que te impulsa a andar hacia el futuro. Él es nuestra fortaleza ante el desánimo.
El contingente español destinado en Nápoles, liderados por el Contralmirante Francisco José Asensi Pérez junto a los capellanes castrenses que sirven a nuestros militares y sus familias en el Cuartel…
El pasado viernes 18 de marzo, segundo del tiempo de Cuaresma, la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas volvió a abrir sus puertas para acoger una devota oración que los…