70 ... 80 ... 100 ... 1000 ... El perdón no lleva cuentas. Y al igual que nosotros necesitamos el perdón, también tenemos que estar dispuestos a perdonar. Siempre.
¿Estamos dispuestos a participar del amor universal y sin distinciones? Jesús nos invita a romper con nuestras barreras. Hoy nos podemos preguntar: ¿quiénes son los excluidos que deberíamos acoger mejor?
Deja de preocuparte de la relación de los demás con Dios. Deja de darte golpes en el pecho por lo “malos cristianos” que son los demás. Camina hacia tu propia…
A José le fue revelada la voluntad de Dios durante el descanso. Si nos detenemos y prestamos atención... también podremos escuchar a Dios. ¿Estás dispuesto a escucharle?.
Fíjate cuánto nos ama Dios que, sabiendo que iban a matarlo, nos envió a su único Hijo para salvarnos del pecado. ¿Eres consciente de lo que eso significa? .