Y así fue, esta cofradía llevo la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles para este acto, situada junto a su Hijo crucificado como esperanza en medio del sufrimiento. María que es casa, paz y amparo para el enfermo, que ve en ella a esa madre doliente, pero esperanzada.
Durante esta oración cuaresmal estuvieron presentes en ella no solo los enfermos, también la gran familia de las Fuerzas Armadas en especial aquellas que están fuera de nuestra nación en misiones de Paz.
La Cofradía quiere agradecer la buena disposición y la acogida que se nos ha dado, gracias por ese gran momento de oración, magníficamente dirigido por el Páter Ángel Briz, por el acompañamiento musical de la espectacular voz de Enriqueta Arruego Martínez y por los tambores y hermanos de nuestra Cofradía.
Es deseo nuestro que esta colaboración sea el principio de otras muchas
“…Estuve enfermo y me visitasteis…¿cuándo te vimos enfermo y te visitamos…? Cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos, a mí me lo hicisteis.”

