Inició la reflexión aludiendo al magnífico artista Miguel Ángel: " De un bloque de mármol sale una escultura, el artista sabe lo que quiere sacar del mármol. Lo mismo Dios: quiere sacar de nosotros la imagen de Cristo. El mayor asesino, puede convertirse de bloque de mármol en Cristo Crucificado por la conversión del corazón. Su objetivo es que nos parezcamos a Cristo. Esto, Dios lo realiza pidiendo nuestra colaboración, porque quiere que nos dejemos tallar para sacar la imagen de Cristo en nosotros. Por eso, no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su conducta y viva.
Es tan simple como dejarnos hacer, que quite de nosotros lo que nos estorba, todos esos trozos que no sirven, y así, dejarnos llevar por su mano. El fundamento de nuestra vida, debe ser el parecernos a Cristo, ya que somos colocados en el taller de Dios, que es el lugar donde se tallan los santos. Todo ello, se concreta en las cosas pequeñas, y así, Cristo va calando poco a poco en nosotros.
Si le dejamos, hará retoques pequeños y esenciales en nosotros, y al final nos convertimos en su obra maestra. Para todo ello, la actitud fundamental debe ser la docilidad.
En cuanto a la soledad, es llenada por las personas por cosas vanas y mundanas, cuando es realmente el Señor, el que quiere ocupar ese espacio y caminar a nuestro lado, pero para ello debemos permitirlo. Con el Jesús Amigo, todo es distinto, porque nos pide autenticidad y sinceridad ya que eso es precisamente amistad, y lo contrario es un simple cumplimiento sin conversión del corazón. No estamos solos, porque Jesús siempre nos pide amistad.
Es muy fácil estar a su lado, sobre todo, si descubrimos quién es en realidad, porque así, si tiene sentido el ayuno, la limosna y la oración, ya que lo hacemos por y para el Amigo.
Si pensamos que estamos solos, estamos perdidos, porque no reconocemos que estamos insertados en la gran familia cristiana, en la que no somos autosuficientes, sino que intercedemos los unos por los otros. Esto se llama comunión".
El Vicario de la Armada ha concluido su reflexión hablándonos de un alumno de quinto curso de la Escuela Naval que ha sufrido un accidente: "Recientemente, un alumno de la Escuela Naval, ha sufrido un accidente por el cual lo daban por desahuciado, pero la oración de sus compañeros, hace posible hoy vivir esa recuperación con esperanza. Así, dentro de la Iglesia somos llamados y convocados al Cuerpo del Señor, a la unidad de todos. Es por todo ello, por lo que no estamos solos".

