El Buque de Acción Marítima (BAM) “Rayo”, actualmente integrado como Buque de Mando de la Agrupación Permanente de Medidas Contra Minas Número 2 de la OTAN, celebró en la mar en aguas del mar Negro el Día de la Fiesta Nacional.
El domingo día del domund, jornada de oración por las misiones, hemos querido realizar el envío de catequistas y con esta celebración dar comienzo al nuevo curso de catequesis de nuestra Parroquia, con el envío de aquellas personas que, en nombre de la Iglesia, llevarán a cabo, junto al Páter, la tarea de enseñar.
En la Base Aérea de Getafe, la más antigua de España, pues data de 1921, se ha celebrado el pasado día 20 de octubre los actos del centenario. Es el inicio de una serie de conmemoraciones que se celebrarán en otras Bases históricas del Ejército del Aire.
¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!
El Evangelio de la Liturgia de hoy narra de Jesús que, saliendo de Jericó, devuelve la vista a Bartimeo, un ciego que mendiga a lo largo del camino (cfr Mc 10,46-52). Es un encuentro importante, el ultimo antes de la entrada del Señor en Jerusalén para Pascua. Bartimeo había perdido la vista, pero no la voz. De hecho, cuando siente que Jesús va a pasar, comienza a gritar: «Hijo de David, Jesús, ¡ten compasión de mi!» (v. 47). Y grita. Grita esto. Los discípulos y la multitud molestos por sus gritos trataron de hacerlo callar. Pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mi!» (v. 48). Jesús escucha y se detiene de inmediato. Dios escucha siempre el grito del pobre, y no se molesta en absoluto por la voz de Bartimeo, es más, constata que está llena de fe, una fe que no teme en insistir, en llamar al corazón de Dios, a pesar de las incomprensiones y las reprimendas. Y aquí se encuentra la raíz del milagro. De hecho, Jesús le dice: «Tu fe te ha salvado» (v. 52).
D. Carlos Jesús Montes Herreros, Ordinario Castrense, presidió en la mañana del viernes los actos organizados para conmemorar la festividad de San Juan de Capistrano, patrón de los capellanes castrenses, en la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas.
En la mañana del 20 de octubre se activó la Campaña de recogida de alimentos en el Colegio Ciudad del Aire de Alcalá de Henares. El Pater Juan Carlos Pinto presidente de la Cáritas y el secretario el Teniente Coronel D. Ricardo Serrano Blond visitaron la institución educativa para dialogar con la directora del Colegio y animar a las familias de los escolares para unirse a esta causa tan especial de ayudar a los más necesitados. Reunión que se selló con el visto bueno y la alegría de participar en esta campaña para enseñar a los niños el valor de la solidaridad.
El pasado martes 12 de octubre, el Cuerpo de la Guardia Civil de Tenerife ha celebrado los actos en honor a su patrona, la Virgen del Pilar, en la Comandancia de Ofra, en la capital tinerfeña. Esto fue posible gracias a que los datos recogidos de la situación actual de la pandemia en la isla eran favorables. El año pasado no fue posible que se llevara a cabo dicha celebración.
Los actos comenzaron a las 11 de la mañana con una Eucaristía en honor a Nuestra Señora del Pilar, y esta fue dada por el Obispo de la Diócesis Nivariense, Don Bernardo Álvarez Afonso y concelebrada por nuestro capellán castrense Don Marcos J. Albertos Albertos.
Se adivinaba que algo especial pasaba en la catedral mezquita de Córdoba por la cantidad de fieles, unos cinco mil esperaba la organización, y sacerdotes congregados. Los turistas consultando en sus teléfonos móviles que sucedía, “ pone que hay una beatificación, 127 mártires de la guerra civil española“, comentaban unos y otros.
No cabe duda de que la inminente llegada de la nueva imagen titular de la madrileña y Real Congregación del Cristo de los Alabarderos, María Inmaculada Reina de los Ángeles, está renovando la Fe de sus congregantes. Los miembros de este honorable institución no han encontrado mejor manera de poner en práctica la exhortación de María en las Bodas de Caná - “Haced lo que Él os diga” (Jn 2,5) - que realizando diversas obras de caridad destinadas a atender a ciertos colectivos.
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
El Evangelio de la Liturgia de hoy (Mc 10,35-45) cuenta que dos discípulos, Santiago y Juan, piden al Señor sentarse un día junto a Él en la gloria, como si fueran “primeros ministros”, o algo así. Pero los otros discípulos los escuchan y se indignan. A este punto Jesús, con paciencia, les ofrece una gran enseñanza: la verdadera gloria no se obtiene elevándose sobre los otros, sino viviendo el mismo bautismo que Él recibirá, dentro de poco tiempo, en Jerusalén, es decir, la cruz. ¿Qué quiere decir esto? La palabra “bautismo” significa “inmersión”: con su Pasión, Jesús se sumergió en la muerte, ofreciendo su vida para salvarnos. Por tanto, su gloria, la gloria de Dios, es amor que se hace servicio, no poder que aspira a la dominación. No poder que aspira al dominio, ¡no! Es amor que se hace servicio. Por eso Jesús concluye diciendo a los suyos y también a nosotros: «el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor» (Mc 10,43). Para hacerse grandes, tendréis que ir en el camino del servicio, servir a los otros.
Estamos frente a dos lógicas diferentes: los discípulos quieren emerger y Jesús quiere sumergirse. Detengámonos sobre estos dos verbos. El primero es emerger. Expresa esa mentalidad mundana por la que siempre somos tentados: vivir todas las cosas, incluso las relaciones, para alimentar nuestra ambición, para subir los peldaños del éxito, para alcanzar puestos importantes. La búsqueda del prestigio personal se puede convertir en una enfermedad del espíritu, incluso disfrazándose detrás de buenas intenciones; por ejemplo cuando, detrás del bien que hacemos y predicamos, en realidad nos buscamos solo a nosotros mismos y nuestra afirmación, es decir, ir adelante nosotros, trepar… Y esto también lo vemos en la Iglesia. Cuántas veces, los cristianos, que deberíamos ser servidores, tratamos de trepar, de ir adelante. Por eso, siempre necesitamos verificar las verdaderas intenciones del corazón, preguntarnos: “¿Por qué llevo adelante este trabajo, esta responsabilidad? ¿Para ofrecer un servicio o para hacerme notar, ser alabado y recibir cumplidos?”. A esta lógica mundana, Jesús contrapone la suya: en vez de elevarse por encima de los demás, bajar del pedestal para servirlos; en vez de emerger sobre los otros, sumergirse en la vida de los otros. Estaba viendo en el programa “A sua immagine” ese servicio de las Cáritas para que a nadie le falte comida: preocuparse por el hambre de los otros, preocuparse de las necesidades de los otros. Mirar y abajarse en el servicio, y no tratar de trepar para la propia gloria.
Y ahí está el segundo verbo: sumergirse. Jesús nos pide que nos sumerjamos. Y ¿cómo sumergirse? Con compasión, en la vida de quien encontramos. Ahí [en ese servicio de Cáritas] estábamos viendo el hambre: y nosotros, ¿pensamos con compasión en el hambre de tanta gente? Cuando estamos delante de la comida, que es una gracia de Dios y que nosotros podemos comer, hay mucha gente que trabaja y no logra tener la comida suficiente para todo el mes. ¿Pensamos en esto? Sumergirse con compasión, tener compasión. No es un dato de enciclopedia: hay muchos hambrientos… ¡No! Son personas. ¿Y yo tengo compasión por las personas? Compasión de la vida de quien encontramos, como ha hecho Jesús conmigo, contigo, con todos nosotros, se ha acercado con compasión.
Miramos al Señor Crucificado, sumergido hasta el fondo en nuestra historia herida, y descubrimos la manera de hacer de Dios. Vemos que Él no se ha quedado allí arriba en los cielos, a mirarnos de arriba a abajo, sino que se ha abajado a lavarnos los pies. Dios es amor y el amor es humilde, no se eleva, sino que desciende, como la lluvia que cae sobre la tierra y trae vida. ¿Pero qué hay que hacer para ponerse en la misma dirección que Jesús, para pasar del emerger al sumergirse, de la mentalidad del prestigio, esa mundana, a la del servicio, la cristiana? Requiere compromiso, pero no es suficiente. Solos es difícil, por no decir imposible, pero tenemos dentro una fuerza que nos ayuda. Es la del Bautismo, de esa inmersión en Jesús que todos nosotros hemos recibido por gracia y que nos dirige, nos impulsa a seguirlo, a no buscar nuestro interés sino a ponernos al servicio. Es una gracia, es un fuego que el Espíritu ha encendido en nosotros y que debe ser alimentado. Pidamos hoy al Espíritu Santo que renueve en nosotros la gracia del Bautismo, la inmersión en Jesús, en su forma de ser, para ser más servidores, para ser siervos como Él ha sido con nosotros.
Y recemos a la Virgen: Ella, incluso siendo la más grande, no ha tratado de emerger, sino que ha sido la humilde sierva del Señor, y está completamente inmersa a nuestro servicio, para ayudarnos a encontrar a Jesús.
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Después del Ángelus
¡Queridos hermanos y hermanas!
Hoy la Fundación Ayuda a la Iglesia necesitada da cita en las parroquias, escuelas y familias con la iniciativa “Por la unidad y la paz, un millón de niños reza el Rosario”. Animo esta campaña de oración, que este año de forma particular se encomienda a la intercesión de san José. ¡Gracias a todos los niños y las niñas que participan! Muchas gracias.
Ayer en Córdoba, España, fueron beatificados el sacerdote Juan Elías Medina y 126 compañeros mártires: sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos, asesinados por odio a la fe durante la violenta persecución religiosa de los años 30 en España. Su fidelidad nos da la fuerza a todos nosotros, especialmente a los cristianos perseguidos en diferentes partes del mundo, la fuerza de testimoniar con valentía el Evangelio. ¡Un aplauso a los nuevos beatos!
La semana pasada hubo varios atentados, por ejemplo, en Noruega, Afganistán, Inglaterra, que provocaron numerosos muertos y heridos. Expreso mi cercanía a los familiares de las víctimas. Os pido, por favor, abandonad el camino de la violencia, que es siempre un perdedor, que es una derrota para todos. Recordemos que la violencia genera violencia.
Os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos de varios países. En particular, saludo a las hermanas “Medee” que celebran su Capítulo general, la Confederación de los Pobres Caballeros de San Bernardo de Chiaravalle, los empresarios africanos reunidos para su encuentro internacional, los fieles de Este, Cavallino y Ca’ Vio (Venecia), los jóvenes de la Confirmación de Galzignano.
Saludo y bendigo la “Peregrinación ecuménica para la justicia ecológica”, formado por cristianos de diferentes confesiones, que han salido de Polonia hacia Escocia con ocasión de la cumbre sobre el clima COP26.
Y a todos vosotros os deseo un feliz domingo. Por favor no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!